El deseo de estabilidad, de volver a construir patrimonio, parece renacer.

Pero las barreras siguen ahí: tasas aún elevadas, exigencias de pie inalcanzables y un mercado laboral frágil que no da tregua.

La pregunta que flota es inevitable:

¿Estamos frente a una verdadera recuperación del sueño inmobiliario o a un espejismo impulsado por la esperanza?

En tiempos donde la vivienda vuelve a ocupar el centro del debate, quizás lo que más necesitamos no es solo crédito… sino confianza.




#Vivienda #Economía #MercadoInmobiliario #Chile #CréditosHipotecarios #Confianza


Comentarios