¿Y si el problema de la vivienda en Chile no fuera solo el precio? Una familia puede pagar durante décadas por una vivienda y, aun así, descubrir que una parte importante de ese esfuerzo no termina construyendo patrimonio. El artículo plantea un dato que debería hacernos reaccionar: La exención de IVA y la ampliación de los FOGAES podrían reducir significativamente las exigencias de renta. En un ejemplo citado, para una vivienda en Ñuñoa de UF 4.687 , una reducción del dividendo podría superar $1,3 millones al año . Parece una buena noticia. Pero hay una pregunta mucho más incómoda: ¿Por qué una persona que trabaja, ahorra y cumple con sus obligaciones necesita cada vez más subsidios, garantías y mecanismos financieros para poder acceder a algo tan básico como una vivienda? El problema no es solamente el dividendo. Es el precio del suelo. Es el costo de construcción. Es la permisología. Es el financiamiento. Es la escasez de oferta. Es la pérdida de poder adquisitivo. Y, finalmen...