La "ilusión" del crecimiento: Lo que los números no nos están contando
A primera vista, las noticias son excelentes: las exportaciones de cobre en Chile crecieron un 8% en enero, alcanzando los US$ 4.545 millones. Pero como líderes, nuestro deber es mirar debajo de la superficie del éxito inmediato.
La realidad es alarmante: este crecimiento no se debe a una mayor eficiencia o capacidad operativa, sino a precios récord impulsados por factores externos. Mientras el valor por libra subió un 46% (llegando a US$ 5,94), los envíos físicos reales disminuyeron.
El estancamiento que debería preocuparnos:
Producción estancada: Llevamos más de 20 años produciendo en torno a las 5,5 millones de toneladas; no logramos romper ese "techo".
Yacimientos envejecidos: La caída en las leyes del mineral y la mayor dureza de la roca hacen que extraer sea cada vez más complejo y costoso.
Trabas estructurales: La burocracia en los permisos para nuevos proyectos está asfixiando la renovación de nuestra principal industria.
¿Por qué esto es crítico para el Tercer Sector y el desarrollo social? Porque la sostenibilidad de los proyectos sociales de largo plazo en el país depende de una economía sana, no de una que solo brilla cuando el mercado internacional nos favorece. La "bonanza" de precios hoy puede ocultar la falta de inversión y visión estratégica de mañana.
Necesitamos liderazgos capaces de transformar este escenario, gestionando la incertidumbre con excelencia operativa y una relación sólida con todos los stakeholders para destrabar el futuro.
No podemos permitir que el éxito del presente nos ciegue ante la urgencia de reformas estructurales.

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